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El arte de vanguardia en la revolución

"Vanguardia rusa. El vértigo del futuro". Exposición en el Palacio de Bellas Artes
Foto: Especial

El arte de la vanguardia en la revolución. La vanguardia revolucionaria. Lo cierto es que no la revolución en la vanguardia. Las dos palabras se pueden ordenar como sea y los resultados son igualmente satisfactorios, como si hubieran nacido para estar contraer bodas. En las primeras décadas del siglo XX una especie de euforia revolucionaria ardió en todos los sectores artísticos de Rusia. Una euforia que nació incluso antes que el ímpetu revolucionario que llevaría a los bolcheviques a dominar la mitad del mundo. Por unos años fue posible la unión entre revolución y arte.

Desde pintores, músicos y arquitectos, hasta los diseñadores de moda, tipógrafos y cineastas, los creadores rusos se colocaron en en la primera fila en el momento en que el arte y la sociedad parecían transformarse al unísono.

Esa euforia es la que aparece en la exposición “Vanguardia rusa. El vértigo del futuro”; una muestra que desde octubre ha cubierto las salas del Palacio de Bellas Artes con maquetas de edificios futuristas, ropa para deportes sacada de alguna obra de teatro de ciencia ficción, vasijas con elementos de diseño vanguardista, ornamentos suprematistas, mesas de ajedrez verticales; y muchos otros productos del matrimonio entre el arte y la vida cotidiana.

Los artistas estelares de esta exposición son el arquitecto Vladímir Tatlin –un hombre que fabulaba a través de sus diseños-;  el cineasta Sergei Eisenstein; el artista Aleksandre Rodchénko, escultor, pintor y  fotógrafo; y dos artistas que sin duda representan como ningún otro en la muestra los sueños y las maravillas de la vanguardia: los pintores Vasilii Kandinski y Kazimir Malévich, adláteres del arte abstracto. Del primero se traen algunas de sus “composiciones”, mientras que del segundo se exhibe el “Cuadro negro sobre fondo blanco”, uno de los íconos del arte del siglo pasado.

Pero la exposición depara mucho más. Es un recorrido total por las artes en el que arquitectos como o Nikolái Ladovski trataron de crear escenarios del mundo político y laboral en la arquitectura, fantasías como hoteles inconcebibles, un monumento gigantesco a Cristóbal Colón o la imposible torre de Tatlin. En donde una Varvara Stepánova se decidió a crear la vestimenta del hombre futuro; donde las historietas, a cargo del escritor Maiakovski y del propio Malévich, eran lecturas políticas para las masas; en donde el cine de Vsévolod Pudovkin, Dziga Vertov y Serguéi Eisenstein podía funcionar a la vez como propaganda y como arte. Y todo esto hay que imaginarlo bajo una atmósfera creada por las partituras de músicos como Ígor Stravinski, Serguéi Prokófiev o Nikolái Roslavets.

Los objetos que se exhiben en “El vértigo del futuro”, a casi cien años de que se produjeron, todavía lucen esa potencia, ese anhelo y entusiasmo por el futuro que representaron y que casi lograron imponer en la reluciente Unión Soviética.

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Torre de la Tercera Internacional. Vladimir Tatlin.

Aunque el arte de los vanguardistas cristalizó algunas de las inquietudes que provocarían y caracterizarían a la revolución rusa –el desprecio a la burguesía, el cosmopolitanismo, la aversión a todo lo que representó el siglo XIX-, una vez establecida la Unión Soviética, la vanguardia tuvo que buscar refugio en Francia o Estados Unidos frente a los embates del realismo socialista, primero el de Lenin y luego el de Stalin.

Lo primero que recibe a los espectadores en la exposición es la torre de Tatlin, un monumento irrealizable que simboliza como pocas cosas el afán por la Utopía. Pero después de observar esa maqueta desquiciada, lo que verá el visitante será algo más humilde, inimaginable en otra exposición sobre arte de vanguardia: una vajilla con diseños abstractos. Así de grande era la ambición de las vanguardias por incidir en la vida cotidiana, bajo el lema de que el arte tiene en la vida su mejor lienzo.

La muestra estará hasta el 31 de enero de 2016. Domingos entrada gratuita.

Olmo Balam

 

 

 

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