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Los signos vitales. Anacronismo y vigencia de Octavio Paz

Un fragmento del último libro de Armando González Torres
01 Robert Motherwell . Untitled , 1981

Robert Motherwell, “Untitled”, 1981. Imagen: a f a s i a archzine.

El sábado 20 de octubre a las 18:00 horas se presentará en el Centro Cultural Elena Garro Los signos vitales. Anacronismo y vigencia de Octavio Paz. Participarán en la presentación Mary Carmen Sánchez Ambriz, Humberto Beck, José Homero y el autor. Con permiso de Libros Magenta, la introducción de este libro, el segundo que Armando González Torres dedica a la obra de Octavio Paz.

Advertencia

En el horizonte intelectual del siglo XX, Octavio Paz fue una figura que tuvo la suerte convertirse en un clásico en vida. Difícilmente puede pensarse en otro autor hispanoamericano que haya ejercido tal influencia simultánea en el arte, el pensamiento y la vida pública de su época. Paz quiso ser caracterizado fundamentalmente como poeta; sin embargo, el impacto de su obra va desde la teoría literaria hasta la historia, la antropología y la política, pasando por la crítica de artes plásticas. La curiosidad todo terreno de Paz y su capacidad de intelección y síntesis le permitieron incursionar e influir en los más diversos campos de conocimiento. Si bien, a la distancia, algunas de sus expediciones en terrenos poco conocidos parecen rebasadas, lo cierto es que Paz encarna una aspiración, heroicamente anacrónica, por descubrir analogías y armonías secretas entre las distintas expresiones artísticas y disciplinas de conocimiento.

Paz no sólo fue un espíritu de prodigiosa curiosidad, sino un intelectual público con una fuerte personalidad y una gran capacidad de trabajo y proyección. Su desaparición física no ha conllevado el desvanecimiento de su obra. Existen varias razones para esta supervivencia: por un lado, en un entorno escaso de logros y talentos, el capital cultural de Paz tiende, por suerte, a ser aprovechado y respaldado institucionalmente; por otro lado, y lo más importante, la obra de Paz, a medida que pasa el tiempo, ratifica su asombrosa vitalidad, mantiene prácticamente intactos sus reflejos y sigue funcionando como un catalizador de la creación y de la conversación no sólo en México, sino en el mundo. Paz murió en 1998; sin embargo, a poco más de dos décadas de su desaparición, su obra continúa inspirando centenas de libros, artículos o trabajos académicos (véase el continuo crecimiento de la indispensable Bibliografía crítica… de Hugo J. Verani) y sigue siendo objeto de interés en las más diversas disciplinas, al tiempo que su nombre sigue suscitando sensaciones agridulces y generando tormentas. Si la industria académica o la presencia editorial son símbolo de salud, la cantidad de trabajos sobre Paz en distintos idiomas, así como las numerosas ediciones de, o sobre su obra demuestran una indudable lozanía.

En efecto, desde 1998, han aparecido innumerables antologías, ediciones conmemorativas de sus libros, exhumaciones de textos juveniles u olvidados (como el rescate de sus crónicas periodísticas sobre la fundación de la ONU que realizó Antonio Saborit), epistolarios con escritores contemporáneos (Alfonso Reyes, José Luis Martínez, Pere Gimferrer, Arnaldo Orfila, Tomás Segovia, Jaime García Terrés, entre otros); recopilaciones de entrevistas, libros sobre la relación de Paz con diversas culturas y numerosos volúmenes sobre aspectos particulares de su obra (su pensamiento político, su poética, algunos grandes poemas, etcétera). Incluso, el mismo año de su muerte, Paz había debutado como personaje de novela en la legendaria Los detectives salvajes de Roberto Bolaño.

Este libro rastrea los signos vitales de Paz y reúne, fundamentalmente, reseñas y artículos, realizados con motivo de la aparición de nuevos títulos sobre el poeta, reediciones de su obra o efemérides de su vida y de sus libros. Por supuesto, el enorme interés y la proliferación de estudios sobre la vida y la obra de Paz rebasa las capacidades de un solo lector y, amén de los títulos consignados en este recuento, hay muchos otros libros que animan el diálogo con el premio Nobel mexicano y que, desgraciadamente, no se pudieron comentar en extenso. Por ejemplo, en el ámbito biográfico, resultan fundamentales: Octavio Paz en su siglo, de Christopher Domínguez; Octavio Paz, el misterio de la vocación, de Ángel Gilberto Adame; Andar fronteras, de Froylán Enciso; el tríptico de Adolfo Castañón, Trinidad profana. Octavio Paz, Efraín Huerta, José Revueltas, la reedición de Una introducción a Octavio Paz, de Alberto Ruy Sánchez o el de Julio Hubard, Yo también soy escritura. También destacan los libros que ilustran la relación de Paz con otras culturas, como el de Aurelio Asiain sobre Octavio Paz y Japón o el de Fabienne Bradu y Phillipe Ollé-Laprune sobre la relación del poeta con Francia. En cuanto a su historia como editor, el libro de John King, Plural en la cultura literaria y política latinoamericana resulta crucial para profundizar en esta faceta de Paz. En crítica literaria destacan libros como el de Hugo J. Verani, El poema como caminata o el de Pedro Serrano La construcción del poeta moderno: T.S. Eliot y Octavio Paz. En entrevistas destacan el conocido libro de Braulio Peralta, El profeta en su tierra y La brújula y el laberinto de Miguel Ángel Quemáin. En las compilaciones críticas destaca Aire en libertad, Octavio Paz y la crítica, coordinada por José Antonio Aguilar Rivera. Incluso, la literatura adversaria sigue sumando títulos combativos como Versus: otras miradas a la obra de Octavio Paz, compilado por José Vicente Anaya o La sombra del tiempo de Jorge Aguilar Mora.

Aparte de seguir la estela bibliográfica sobre el poeta, este libro también incluye ensayos más extensos que se ocupan de algunas de las facetas más notorias de Paz (el poeta de la emancipación y el placer, el crítico monumental de poesía, el polemista político) y tratan de algunos de sus parentescos evidentes (con Sor Juana y Albert Camus), así como de otros insólitos (con Roberto Bolaño). El propósito, en suma, es continuar el coloquio con este animador pertinaz y dar una pequeña muestra de la influencia y los pujantes signos vitales de Octavio Paz en la cultura contemporánea.

Armando González Torres – Escritor. Entre sus libros se encuentran Sobreperdonar, Es el decir el que decide, Las guerras culturales de Octavio Paz, ¡Que se mueran los intelectuales! y El sexo de los filósofos.

 

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