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Había mucha neblina o humo o no sé qué

Cristina Rivera Garza

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Editorial: Random House

Año: 2016

Páginas: 248

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cristina rivera garza

Cristina Rivera Garza, 2017. Foto: Eduardo Loza/ Correo del Libro.

La estación más reciente en la búsqueda irresuelta de Cristina Rivera Garza por los vericuetos de la escritura es Había mucha neblina o humo o no sé qué, un crisol de estructuras narrativas que persigue las huellas humanas y literarias de Juan Rulfo, como ser humano y como el escritor que iluminó buena parte de la literatura en español del siglo XX.

En su exploración, Rivera Garza da continuidad al esfuerzo por construir un espacio de melancolía donde se pueda recrear eso que se ha perdido; al mismo tiempo hace palpable su propia relación con la lectura como proceso creativo y abre un espacio para apuntar ciertas preguntas sobre la vida y obra de uno de los pilares de la literatura mexicana.

Había mucha neblina… es la expresión de “amor sincero” que la escritora hace a Rulfo para adentrarse en él de la manera más literal posible: reescribir sus textos letra por letra, andar por los caminos que el famoso escritor recorrió, tratar de poner la mirada en lo que queda de los paisajes que el jalisciense miró, describió o capturó con su cámara fotográfica. De esa manera, procura acercarse al cuerpo que escribió Pedro Páramo, para decirle “quiero vivir dentro de ti”, y procurar así “contener ese algo que se desvanece”.

En su libro, Rivera Garza logra una aproximación a la biografía de Rulfo que sigue una línea tangencial: no se acerca a las personas que lo conocieron, sino que indaga en los objetos y documentos que dejaron alguna huella del personaje. Al mismo tiempo, el libro es una continuación en papel del experimento digital del blog “Mi Rulfo mío de mí”, donde la escritura continúa en nuevas posibilidades y formatos algunas líneas de los relatos rulfianos.

La obra de Cristina Rivera Garza fluye en dos sentidos. Primero hacia el interior del texto, subvirtiendo su adscripción a un género u otro mediante la proliferación de estrategias narrativas: formalmente, en el libro se incluyen poemas, cuentos, reescrituras, apuntes, crónicas y hasta una semblanza de Miguel Páramo hecha a base de tuits.

Por otra parte, la narrativa se mueve hacia el exterior del texto para dar cuenta de las condiciones materiales de producción de la obra de Rulfo: a partir de la biografía más conocida acerca del autor (Un tiempo suspendido: cronología de la vida y la obra de Juan Rulfo, de Roberto García Bonilla), Cristina Rivera investiga, imagina y recrea los diversos papeles que desempeñó el autor jalisciense a lo largo de su vida: vendedor de llantas, funcionario del Instituto Nacional Indigenista, miembro de la Comisión del Papaloapan (Rivera Garza investigó en el Archivo Histórico del Agua para documentar el trabajo de Rulfo), capataz de obreros, aficionado al alpinismo y editor de una fallida guía de turistas.

Como tercer elemento, en Había mucha neblina… se hace una reflexión en torno al mundo que rodeaba a Rulfo: del mismo modo que el “Ángel de la Historia” de Water Benjamin, la escritora ve al reconocido autor como un hombre que se desplaza hacia el futuro con la mirada llena de angustia puesta en el pasado, pues la obra rulfiana surge como una ambigüedad del proyecto modernizador mexicano, así como de su cuestionamiento, un impulso a la modernidad que fue paradójicamente cohibido por el reconocimiento que supondría la desaparición de ciertas formas de vida que Rulfo identificó en sus relatos y fotografías.

En su conjunto, esos tres elementos ofrecen un espejo que refleja en las invocaciones de la escritora al personaje Rulfo; hacia el final del libro, ambos lados del reflejo se ensamblan en una crónica de viaje hacia San Juan Luvina, Oaxaca, donde la escritora se hace acompañar de la voz del jalisciense, que cuenta “Luvina” mientras un camión asciende por la pendiente que lleva al pueblo de ese emblemático nombre.

Cristina Rivera Garza usa el lenguaje como el territorio común donde es capaz de apropiarse y desapropiar a Rulfo, para así devolvérnoslo en un prisma donde vemos a la escritora y al escritor mediante los seis apartados que conforman el libro: “Prometerlo todo”, ficción donde Juan Rulfo es un conductor de las recién estrenadas carreteras mexicanas que procura no despegarse de su cámara fotográfica; “El experimentalista”, ensayo que cruza la vida laboral de Rulfo con su vocación de escritor; “Ángelus novus sobre el Papaloapan”, que aborda el contexto histórico en el que se desarrollaron la vida y obra rulfianas; “Mi pornografía, mi celo, mi danza estelar”, combinación de narrativas inspiradas en el acercamiento de Rulfo a temas como la menstruación, el incesto y otros tabús de la sexualidad; “Luvinitas”, la crónica de viaje hacia San Juan Luvina, y “Lo que podemos hacer los unos por los otros”, texto a manera de reportaje que recrea la vida cotidiana en Los Altos de Oaxaca.

Carlos Rojas Urrutia – Gerente de mercadotecnia de Educal.

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La experiencia de leer

Sobre la autora

Cristina Rivera Garza (Matamoros, Tamaulipas; 1964) estudió sociología en la UNAM y luego una maestría y doctorado en historia en la Universidad de Houston, donde es profesora distinguida. Su primera novela, Nadie me verá llorar (Premio Nacional de Novela José Rubén Romero y Premio Sor Juana Inés de la Cruz 1997) cuenta la vida de Matilda Burgos, una interna del manicomio La Castañeda durante los primeros años del siglo XX. Los rasgos de su literatura el cuerpo como elemento central, la comunión con el lector, la estructura que encuentra en el rompimiento su discurso narrativose despliegan en las novelas La Cresta de Ilión (2002), Lo anterior (2004), La muerte me da (Premio Sor Juana Inés de la Cruz 2009), Verde Shanghai (2011) y El mal de la taiga (2012). Ha publicado además los volúmenes de cuentos La guerra no importa (1991), Ningún reloj cuenta esto (2002), La frontera más distante (2008), Los muertos indóciles (2013) y Dolerse. Textos de un país herido (2015), así como los poemarios La más mía (1998), Los textos del yo (2005), Viriditas (2013) y La imaginación pública (2015).

Sobre la edición

El libro, que forma parte de la colección de textos de la trasnacional Random House que se abocan a la literatura de ficción latinoamericana, incluye fotografías e imágenes que dan cuenta de algunos de los documentos que reunió la escritora para elaborar el prisma desde el cual mira el universo rulfiano; desde la licencia para conducir de un jovencísimo Juan Rulfo, hasta páginas enteras de documentos ubicados en el Archivo Histórico del Agua, donde se publicaron por primera vez fotografías de paisajes y retratos tomados por Rulfo. El cierre del libro es la traducción al mixe de Luis Balbuena Gómez del último apartado: VI. Lo que podemos hacer los unos por los otros (TII. Nnaytaputëkïyï´anp tu´uk jatu´uk: ja kojpkpätk m¨etatu´uk: jaï´aëët ja ayuujk jää´y. Jantsy matyä`äky).

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